Un comienzo

Todos los principios son difíciles, puede que supuestos imposibles pero ¿Sabéis qué? Estoy hastiada de estar esperando a mi propio inicio si no puedo abandonar otros finales, aunque dolorosos. Puede que antes me hubiera echado atrás, piernas temblorosas suplicando una pausa, mente inquieta deseando acabar con ello, más ella no soy yo.

Ella siempre ha querido romperme, aunque ella cayera también, pues ambas formamos parte del mismo fin. He conseguido las llaves de las cadenas que me apresaban y he logrado avanzar, abriendo las puertas de mi comienzo. ¿Miedo? ¿Cobardía? ¿Remordimientos? Nunca cesan.

Ella se ha ido deshaciendo en líquido, en gas, en sólido, y me ha ido dando la libertad que ansío y no quería darme por su estúpido egoísmo cobardica. A pesar de todo, la perdono. Ella fue mi piedra y hoy es mi salvación, porque me habría sido imposible avanzar si no me hubiera agarrado en el precipicio de las lamentaciones. Como persona que soy, necesito mi espacio, mi tiempo, mi evolución y mis cambios personales. Por fin comprendió que tenía que dejar al cuerpo manejar al alma.

Vuelvo a ser yo misma.

Esto no creía que pudiera pasar hace unos meses, cuando las olas me arrastraban y la marea me traía consigo algas y de más basura, que encajaban conmigo en aquél momento. Ya he aprendido a nadar a pesar de la tormenta y por encima de ella.

Os propongo un ejercicio, es alto complicado a menos que concentréis la mente y dejéis fuera los males. Tenéis que romper con ella, porque ella sólo planea vuestro sabotaje y llevarse consigo todo aquello que pueda proporcionaros bien. ¿Queréis dejarla? Si la respuesta es sí, aún no estáis preparados. Si es que no, venid conmigo porque yo puedo ayudaros a manejar a la bestia que un día me tiró pero hoy mismo me levanta y cada día me da de la mano para que tenga un apoyo.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares